Me llamo Rahel Ruch. Llevo más de 30 años trabajando en el sector del fitness. El entrenamiento y el acompañamiento de mis clientes y atletas han marcado mi día a día. Como múltiple campeona mundial de culturismo, Miss Universo, campeona de Europa y, en los últimos años de mi carrera como culturista profesional, he adquirido una enorme experiencia y conocimientos especializados. Hoy en día, además, trabajo como terapeuta especializada en el tratamiento del dolor; la salud intestinal, la salud celular y el asesoramiento nutricional, incluida la optimización de los suplementos alimenticios, forman parte de mi especialidad. De este modo, no solo ayudo a mis clientes a conseguir una buena figura, sino que les ayudo a alcanzar una salud integral. Esto es algo que me importa mucho.
1. ¿Cuál fue el momento de su vida en el que sintió que el culturismo podría ser su camino?
Desde el principio tuve mucho éxito. Mis primeras competiciones las disputé como Miss Fitness. En mi primera competición quedé segunda. Esa fue la clasificación para el Campeonato Mundial. Es decir, mi segunda competición fue el Campeonato Mundial, donde al final quedé en el puesto 13. Ya en aquel entonces, en 1998, estaba claro que tenía cierto talento para este deporte. Con el éxito creció también la motivación para mejorar cada vez más.
2. Si echas la vista atrás a tu trayectoria hasta ahora, ¿de qué te sientes más orgullosa, no solo como deportista, sino como persona?
De lo que más orgullosa estoy es de haber podido mantenerme en este deporte a tan alto nivel durante tanto tiempo. Se necesita una disciplina y un sacrificio enormes. En mi época, las condiciones eran diferentes a las de hoy. Para convertirse en profesional había que tener un título mundial, algo que yo conseguí. Hoy en día, a los atletas prácticamente les lanzan las licencias profesionales. Me siento feliz y agradecida por haber sido culturista en activo entre 1998 y 2013. Hoy en día ya no me apetecería hacerlo.
Como persona, me siento especialmente orgulloso de no haberme rendido nunca, aunque el camino haya sido a menudo difícil y lleno de obstáculos.



3. ¿Qué convicciones o valores personales le han ayudado a seguir adelante incluso en los momentos difíciles?
¡Lo más importante es no rendirse nunca! Cuando me propongo un objetivo, me concentro mucho y trabajo sin descanso para convertirme en una mejor versión de mí misma. Así ha sido hasta hoy. En la vida siempre hay contratiempos, pero precisamente cuando estás por los suelos y te levantas para seguir adelante, el crecimiento es enorme.
4. ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a aquellas mujeres que sienten en lo más profundo de su ser que podrían ser más fuertes, pero que aún no se atreven a dar el primer paso?
Salir de la zona de confort es incómodo, pero necesario.
Siempre que quieras cambiar algo, en algún momento tendrás que dar el primer paso, y para ese momento concreto es para lo que estamos aquí como coaches.
Te recogemos, te acompañamos, te motivamos y trabajamos para que ganes confianza en ti mismo. Pero eres tú quien tiene que hacerlo, y nadie más.
Si tuvieras que resumir tu historia en un sentimiento o un pensamiento, ¿qué consejo les darías a otras mujeres?
- Tened metas en la vida
- Sed valientes
- Creed en vosotros mismos
- No os rindáis nunca
- Buscad ayuda para alcanzar vuestra meta.
